Sequedad de ojos, boca y vaginal: Síndrome de Sjögren

Es una enfermedad autoinmune frecuente que puede presentarse de forma aislada o asociada a otras enfermedades reumatológicas inflamatorias, sobre todo a la artritis reumatoide, pero también al lupus, esclerodermia, etc.
Debemos tener en cuenta que muchas personas pueden tener sequedad en estas localizaciones, sin tener ninguna enfermedad inmunológica, asociándose también a la toma de distintas medicaciones, sobre todo, tranquilizantes.

¿Por qué tengo un síndrome de Sjögren?
Los pacientes tienen alterado el sistema inmunitario, que resulta incapaz de defender al organismo sobre una serie de “ataques”, fundamentalmente de algunos virus. Los linfocitos alterados, destruyen las glándulas secretoras, lo que ocasiona la sequedad que define a esta enfermedad. Pueden alterarse otros órganos: pulmones, riñones, sistema nervioso, sistema vascular, etc. Se ha evidenciado componente hereditario.

¿Qué puedo notar?
Fundamentalmente, el paciente se queja de sequedad en boca, ojos y vaginal, sequedad que si bien en algunos casos puede ser leve, en otros, deteriora severísimamente la calidad de vida, ocasionando caries, dificultad para tragar, sensación de “arenilla” en los ojos, incluso con úlceras corneales y alteraciones y dolor en las relaciones sexuales. Con gran frecuencia, el paciente tiene dolores articulares y síndrome de Raynaud (frialdad y cambios de coloración en dedos).

¿Cómo se diagnostica?
La entrevista con el paciente, hará sospechar al reumatólogo la existencia de un Síndrome de Sjögren y para confirmar el diagnóstico, realizará un estudio analítico (aumento de velocidad de sedimentación, alteraciones en las inmunoglobulinas y sobre todo positividad de una serie de anticuerpos: antinucleares, antiRo y antiLa), además de estudio oftalmológico (para evidenciar disminución de lágrimas mediante el test de Schirmer, estudio con tinción especial, etc.) y estudio estomatológico (flujo de saliva y biopsia de labio que confirmará histológicamente el diagnóstico, aunque en muchas ocasiones se obvia su realización). Técnicas más sofisticadas, como la gammagrafía ósea, pueden colaborar al diagnóstico.

¿Existen complicaciones?
Los pacientes con Síndrome de Sjógren, deben seguir controlándose, pues aunque raras, existen complicaciones que debemos tener en cuenta, como las úlceras corneales con pérdida de visión, molestias digestivas e incluso y aunque de forma extraordinaria, pueden producirse linfomas.

¿Existe tratamiento?
Nos encontramos ante una enfermedad con insuficiente respuesta al tratamiento, pero la colaboración del reumatólogo, oftalmólogo y estomatólogo, puede mejorar la calidad de vida, al disminuir la sintomatología de las complicaciones: lágrimas artificiales, beber frecuentemente agua (mejor con limón para intentar estimular las glándulas salivares), pastas dentríficas, chicles sin azúcar, mantener una buena higiene oral, uso de cremas vaginales (control por ginecólogo).
En casos severos, podemos intentar el tratamiento farmacológico, aunque los resultados son poco efectivos: corticoides, antipalúdicos, azatioprina (Imurel) y ciclofosfamida (genoxal). Actualmente, la utilización de fármacos biológicos (Rituximab), marca un futuro esperanzador en casos graves.

¿Qué evolución tiene la enfermedad?
Un gran porcentaje de pacientes, desarrollan pocos síntomas y llevan una vida normal, precisando solo medidas higiénicas y medidas locales para aliviar la sequedad: agua, cremas vaginales, pilocarpina, etc. En los casos más graves, el tratamiento biológico (rituximab), nos abre una esperanza en este campo tan poco respondedor.